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Según Saussure uno de los errores más repetidos en lingüística había sido el considerar el valor de los signos por su relación con las cosas. Las palabras no se definen por su relación con las cosas sino por la mutua relación. Lo que importa en un signo no es el vínculo entre significante y significado y mucho menos su remisión a una cierta realidad.
Entendemos que existe el presente por su oposición al pasado y al futuro y el indicativo por su oposición al subjuntivo.
Nuestro concepto de “arriba” necesita de nuestro concepto de “abajo” para existir y lo que le da su valor es su diferencia, su especificidad con respecto a los elementos que forman parte del mismo repertorio. Por eso Saussure hace gran hincapié en que el signo es diferencial, relativo y negativo. Con esto quiere decir que cada una de las dos caras del signo debe distinguirse netamente bien del resto de los significantes en su propio plano.
Indudablemente los signos nacerán por la relación entre los dos planos, el de la expresión y el contenido. A una serie de diferencias que sentimos como tales en el plano de la expresión van asociadas unas diferencias que también sentimos los usuarios que pertenecen al plano del contenido.
Establecida esta asociación estamos ante un signo plenamente configurado, que como tal parece una cosa tangible y positiva pero en realidad Saussure insiste mucho en esto, lo que le he dado origen es su ubicación en cada uno de los planos.
El significado no coincidente unido al significante no coincidente en eso consiste la “negatividad” del signo Saussuriano.
LENGUA Y HABLA
La dicotonomía o antinomia Saussoriana más conocida incluso desde fuera de la lingüística es la que opone lengua y habla. Saussure en su esfuerzo por delimitar y definir la lengua para su estudio nos la va a presentar en su oposición al habla como dos caras opuestas de un solo fenómeno, que pertenecen ambas al lenguaje.
Esto se le ha censurado mucho a Saussure desde las escuelas pos-estructuralistas que pretendían superarlo. En realidad, Saussure dejó bien claro que separar lengua y habla es un artificio metodológico que considera necesario para poder estudiar cada cosa como lo que es:
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LENGUA |
HABLA |
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Psíquica |
Psicológica |
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Sistema |
Realización |
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Social |
Individual |
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Más abstracta |
Más Concreta |
La lengua es necesaria para que el habla se produzca y el habla es necesaria para que la lengua se establezca. Es imposible decidir que una sea anterior a la otra, son dos caras de la misma moneda y no pueden existir por separado.
Nadie fue más consciente de ello que Saussure, sin embargo, la lingüística como ciencia del lenguaje tendrá que dividirse en una lingüística de la lengua o lingüística propiamente dicha y una lingüística del habla o estática. Ambas operarán de acuerdo con lo que buscan: la primera, determinar el ser social de la lengua, la organización de su sistema. El conjunto de hechos que funcionan para los hablantes en general.
Por el contrario, la segunda tendrá que descender por su propia naturaleza a los casos concretos y estudiar no una realidad mental, sino lo que cada usuario hace con esa realidad mental al realizarla y convertirla en realidad psicofísica.
LINGÜÍSTICA DIACRÓNICA Y SINCRÓNICA
Para Saussure la lengua es un sistema y como tal hay que estudiarlo en primer lugar. Se trata de un sistema psíquico, de un sistema de signos. Saussure dice que los signos que constituyen es sistema de la lengua son valores puros y que solo se pueden concebir en sus mutuas relaciones, que son precisamente las que determinan su valor, prescindiendo del tiempo. El transcurso del tiempo distorsiona el equilibrio del sistema. No se puede estudiar el sistema como tal en su evolución sino en un equilibrio dado en un momento dado.
Para Saussure los hechos de lengua considerados en su evolución no forman sistema entre sí. Para empezar porque ni siquiera pertenecen a la misma conciencia colectiva. Sabemos como es la lengua ahora pero ignoramos como fue en sus estudios anteriores y si lo sabemos es gracias al estudio retrospectivo, pero no altera nuestros catálogos mentales a la hora de elegir unidades, por ejemplo, yo sé que muchas palabras en Español que empiezan por H provienen de palabras que en latín empezaban por F; sin embargo eso no es más que un dato cultural. A la hora de pronunciar las palabras españolas no elijo harina en vez de “farina” ni hambre en vez de “fambre”, etc.
Sencillamente sé que lo que yo utilizo proviene de esa forma que se pronunció en un estadio intermedio (siglos XVI y XVII) como aspiración laríngea.
LINGÜÍSTICA INTERNA Y EXTERNA
La lingüística interna o científica se ocupa del código, sus unidades y sus relaciones; pretende describir la realidad tal como es y explicar como funciona. No valora las lenguas pues al fin y al cabo la ciencia no valora.
Por el contrario, la lingüística externa se preocupa de la lengua como institución social. Se preocupa de todo lo que en la lengua tiene que ver con su historia, con su carácter social y con su utilidad para los pueblos, como es lógico. Según esto, la lingüística externa no se limita a decir cómo es el contexto de la lengua entre la lengua y los usuarios.
La Lingüística es cultural y busca no solo escribir sino prescribir puesto que los bienes culturales del hombre se rigen por leyes que emanan de los propios hombres, y por lo tanto pueden ser modificadas por obra de voluntad.
Existen tres criterios, los tres de la lingüística para la valoración social de las lenguas:
1º.- Número de Hablantes: más específicas el del G.L.M. que son las siglas utilizadas en socio lingüística cuando se habla del grupo de lengua materna, es decir, de los hablantes de primera lengua que la tienen como lengua materna. La primera tanto desde el punto de vista de su protagonismo psicológico aunque a veces pueda darse el caso de que la primera cronológicamente no sea la primera psicológica.
El chino es la lengua primera en número de hablantes, las cuatro más importantes de este criterio son: Chino, Indostánico, Inglés, Español a las que siguen otras siete que son: Portugués, Japonés, Engalí, Árabe, Francés y Alemán. Debemos pensar que de las 3 a 4mil lenguas, que se hablan en el mundo el caso de las que tienen millones de hablantes es muy minoritario y que existe una inmensa cantidad de lenguas, en realidad la mayoría de las que existen, solo habladas por unos cuantos millares de personas.
Sino existe la posibilidad de aprender alguna de las lenguas millonarias, las personas ven limitada sus posibilidades de comunicación de forma dramática, casi trágica.
2º.- La Difusión: difundida quiere decir conocida: intencionalmente utilizada en los foros de debate y de encuentro entre los distintos pueblos: en el comercio, en diplomacia, en Internet (en este terreno como es bien sabido el inglés va muy por delante de otras lenguas). Aunque el Español tiene su importancia especialmente porque al ser una lengua que hablan unas naciones suscita el interés de cuantos países quieran relacionarse con los hispano hablantes.
Desde el punto de vista de la enseñanza el Español se vende muy bien en el mundo, es la primera lengua extranjera más aprendida en EU., país en el que además es la lengua de 30 millones de hablantes. En Brasil también tiene muchísima demanda y según las previsiones este país tiende al bilingüismo y llegará a ser totalmente bilingüe. Curiosamente en Asia también hay mucha gente interesada por el Español, Japón hoy tiene 400 mil estudiantes de Español y Corea y China también ha experimentado un alza en los últimos tiempos.
En Europa, el Español está muy integrado en los países nórdicos, especialmente en Suecia. En las aulas suecas es la lengua extranjera que tiene más alumnos matriculados.
3º.- Videos de Famosas ¿qué producen las lenguas? Producen textos efímeros y textos-obra. Cada vez que hablamos producimos un texto, evidentemente éste no es un texto-obra, pero sí lo es el que queda registrado, en general, por escrito y tiene suficiente interés para volver sobre él. Los que más interesan a la sociedad son los que contienen nuestro conocimiento y lo que expresan nuestra sensibilidad artística, es decir, los científicos-tecnológicos y los literarios.
En este aspecto vamos a separar unas de otras para ver que lenguas pueden ser consideradas más importante en la producción textual: con lo que respecta el inglés, sin ninguna duda y a una distancia sideral, de cualquier otra lengua, ya que más del 90% de la producción anual de textos científicos, se publican en inglés.
Por lo que respecta a los textos literarios en cambio, hay muchas más lenguas que podrían competir, pues tienen tras sí una gran literatura lleva de obras y de autores. Es el caso del Español, que en el terreno literario no tiene nada que envidiarle ni al inglés ni a ninguna otra lengua.
La primera articulación lingüística, si partimos como es natural del mensaje, que es lo que efectivamente se utiliza en el hablar, es el de las palabras para formar frases. El concepto de palabra es muy complicado en lingüística pero a efectos prácticos todo el mundo sabe intuitivamente lo que es una palabra. Todo el mundo tienen una idea de que las palabras son las únicas unidades completas que se utilizan al hablar.
Leonard Bloomfield fue quizás el lingüista que proporcionó una definición más simple de palabra: “es la mínima forma libre” Mínima forma susceptible de funcionar en el mensaje, asumiendo función propia. En cualquier caso hay palabras de dos tipos bien definidos: